El bloque de material radiactivo fue detectado este miércoles por trabajadores de la empresa Circularity. Especialistas de la Central Nuclear Embalse y fuerzas federales intervinieron para retirarlo de forma segura. Las mediciones confirmaron niveles bajos de radiación y descartaron riesgos de salud.
La ciudad de Río Cuarto fue escenario de un complejo operativo de seguridad ambiental y civil tras el hallazgo de un bloque de uranio empobrecido dentro de una planta de reciclaje de residuos. El descubrimiento del elemento catalogado como potencialmente peligroso obligó a las autoridades locales y provinciales a activar de manera inmediata los protocolos internacionales de contingencia tecnológica y nuclear para resguardar la periferia del predio.
El procedimiento de emergencia se desencadenó durante las últimas horas de la tarde del miércoles en las instalaciones de la firma ambiental Circularity, emplazada en el cruce de las calles Lorenzo Suárez de Figueroa y Reverendo Padre Silvi de la mencionada localidad del sur cordobés. Operarios del establecimiento alertaron a las fuerzas policiales tras toparse con una pieza sólida de fundición de aproximadamente 30 centímetros de longitud por 10 de ancho, cuyas características físicas e inscripciones sugerían la presencia de componentes atómicos.
Ante la veracidad del hallazgo, personal del Departamento de Unidades de Alto Riesgo (DUAR) de la Policía de Córdoba dispuso el inmediato acordonamiento del perímetro fabril y la evacuación preventiva de todos los empleados presentes. Munidos de trajes aislantes especiales, técnicos del DUAR en coordinación con instrumental de medición Geiger GSM-110 provisto por la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) inspeccionaron minuciosamente la ropa y la piel de los trabajadores que habían manipulado el bloque, arrojando resultados con niveles de radiación extremadamente bajos que descartaron cuadros de contaminación o peligro clínico para los operarios.
Del masivo despliegue de contención participaron brigadas de Bomberos Voluntarios, efectivos de la Unidad Departamental de Policía y agentes especializados de la Policía Federal Argentina (PFA). Por disposición del Juzgado Federal de Río Cuarto, las autoridades se comunicaron de urgencia con la Comisión Nacional de Energía Atómica y convocaron a un equipo de ingenieros de la Central Nuclear Embalse, quienes arribaron por la noche con contenedores blindados de plomo para encapsular el uranio, retirarlo del ejido urbano y trasladarlo hacia los depósitos de disposición final de la planta nuclear calamuchitana mientras se investiga el origen del desecho.
