El presidente de Estados Unidos ordenó a las agencias federales coordinar asistencia médica y logística de emergencia tras los dos devastadores sismos que sacudieron al país caribeño. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, agradeció el respaldo de la Casa Blanca y activó el Estado Mayor de Contingencia.
El gobierno de los Estados Unidos formalizó una amplia propuesta de asistencia internacional para mitigar los efectos de los dos masivos terremotos que afectaron a Venezuela, provocando severos destrozos edilicios y víctimas fatales. El presidente norteamericano, Donald Trump, utilizó sus plataformas de comunicación para declarar que su país se encuentra “listo, dispuesto y capacitado” para intervenir logísticamente en las zonas de desastre, instruyendo de manera inmediata a sus agencias federales para desplegar recursos humanitarios y sanitarios de urgencia.
La coordinación operativa del despliegue norteamericano quedó centralizada bajo la órbita del secretario de Estado, Marco Rubio, y el subsecretario Christopher Landau, quienes confirmaron el envío prioritario de brigadas de búsqueda y rescate de sobrevivientes bajo estructuras colapsadas, acompañadas por cargamentos de suministros médicos de alta complejidad. Las autoridades de Washington puntualizaron que el canal de asistencia e inserción civil de los contingentes se realiza en articulación directa con los representantes del gobierno interino local con el objetivo de asegurar la celeridad de las maniobras durante las primeras horas posteriores al desastre.
Por su parte, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, brindó un mensaje oficial a la ciudadanía a través de la cadena de televisión estatal, donde reconoció y agradeció los contactos bilaterales permanentes mantenidos con Donald Trump desde el inicio de la emergencia. Frente a la magnitud de la catástrofe territorial, Rodríguez decretó la conformación del Estado Mayor de Contingencia, integrando a ministros clave de su gabinete como Diosdado Cabello y Héctor Rodríguez, y designó al Mayor General Juan Ernesto Sulbarán Quintero como la autoridad única responsable de canalizar y distribuir la ayuda técnica entrante.
La crisis humanitaria desatada por los sismos generó además una inmediata cadena de solidaridad en la región y el mundo. Gobiernos como los de México y Brasil ratificaron el pronto envío de personal sanitario especializado, mientras que desde la República Argentina, el presidente Javier Milei transmitió un mensaje de apoyo al pueblo venezolano y ratificó la absoluta disposición del Estado argentino para acoplarse a los esquemas de misiones humanitarias coordinadas por los organismos internacionales. A la red de asistencia se sumaron formalmente delegaciones operativas de Chile, España, Italia, El Salvador y República Dominicana, entre otros países.
