El folklore está en el centro de la tormenta, pero no por una zamba, sino por un decreto. El Gobierno de Salta oficializó el otorgamiento de una pensión vitalicia de 600 mil pesos mensuales para Oscar «El Chaqueño» Palavecino, bajo el régimen de Reconocimiento al Mérito Artístico.
La noticia prendió fuego las redes sociales, donde miles de usuarios cuestionaron que se utilicen fondos públicos para subsidiar a un artista consagrado y de alta rentabilidad. Lejos de esquivar el bulto, el cantante redobló la apuesta: aseguró que el trámite le llevó 11 años, que es un derecho que le corresponde por su trayectoria y que, de hecho, el monto le parece insuficiente.
Ante la ola de críticas, el Chaqueño salió a aclarar que no usará el dinero para beneficio personal, sino que lo destinará íntegramente a su fundación para ayudar a escuelas y familias carenciadas del Chaco Salteño. «Siempre estoy sacando de mi bolsillo, así que esto seguramente lo voy a volcar para ese lugar», afirmó, tratando de bajarle el tono a la polémica.
Sin embargo, el debate quedó instalado: en un contexto de ajuste y prioridades económicas urgentes, la distinción firmada por el gobernador Gustavo Sáenz reabre la discusión sobre los criterios de «mérito» y el uso de los impuestos para sostener a figuras que ya gozan de éxito comercial.
