12 agosto, 2026
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El congreso partidario de este sábado definirá si se extiende la conducción de la UCR hasta 2027. Rodrigo de Loredo apunta a liderar la fórmula provincial y frena las especulaciones de la Libertad Avanza debido a la falta de sintonía con Gabriel Bornoroni.

La interna de la Unión Cívica Radical (UCR) de Córdoba entra en una fase definitoria. En vísperas del congreso partidario convocado para este sábado, el sector liderado por Rodrigo de Loredo busca abrochar los votos necesarios para convalidar la prórroga de los mandatos de las autoridades provinciales —actualmente bajo la conducción del intendente de Río Tercero, Marcos Ferrer—. El objetivo del oficialismo partidario es estirar las funciones que vencen en septiembre de este año hasta el mismo mes de 2027, garantizándose así el control de la estructura de cara al próximo turno electoral y evitando una interna desgastante.

La rosca deloredisma se intensificó tras una reunión reservada en el domicilio de la legisladora provincial Alejandra Ferrero. De acuerdo con los armadores del espacio, confían en reunir el respaldo de los dos tercios sobre un padrón de casi 110 congresales que sesionarán mediante la plataforma Zoom. El consenso mayoritario de este sector establece que el partido debe recuperar la centralidad perdida en los últimos comicios. «El partido tiene que encabezar la fórmula provincial. En 2023 delegamos ese lugar en Luis Juez, el año pasado no tuvimos candidato a diputado nacional… Tenemos que encabezar sí o sí y el nombre es Rodrigo», reconoció una alta fuente de la UCR.

Sin embargo, el debate por la prórroga de mandatos reavivó los cuestionamientos sobre la política de alianzas del radicalismo de cara a 2027, particularmente respecto a un eventual acuerdo con La Libertad Avanza (LLA). Desde el núcleo deloredismo advierten que la ingeniería electoral no está cerrada y que no existe sintonía política ni personal entre De Loredo y el referente libertario cordobés, Gabriel Bornoroni. Los operadores admiten que el presidente de la bancada de LLA en Diputados mantiene un canal de diálogo más fluido con Marcos Ferrer que con el propio De Loredo, y minimizan la autonomía local del espacio libertario al asegurar que la última palabra sobre las alianzas cordobesas se definirá en Buenos Aires a través de Karina Milei y el clan Menem.

La resistencia opositora y la amenaza de judicialización

La estrategia de extender los mandatos sin pasar por las urnas partidarias generó una fuerte resistencia en las líneas internas de la oposición radical. Los legisladores Dante Rossi y Sebastián Peralta, junto al mestrismo y el núcleo Córdoba Abierta (liderado por Fernando Montoya), rechazan la prórroga y buscan articular un bloque de contención.

El objetivo de este sector disidente es congregar un piso mínimo de 30 congresales que voten en contra este sábado. De alcanzar esa cifra, la oposición interna planea impugnar el resultado para darle volumen político a una posterior judicialización del congreso. Este es el escenario de conflicto que el deloredismo intenta evitar a contrarreloj para mantener blindado el sello de la UCR y consolidar la postulación de De Loredo a la gobernación sin fisuras en los estrados judiciales.

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