El gigante tecnológico Google, propiedad de Alphabet, selló un acuerdo estratégico con el Departamento de Defensa de los Estados Unidos para permitir el uso de sus modelos de inteligencia artificial en tareas clasificadas.
Según reveló el portal The Information, este contrato habilita al Pentágono a utilizar la IA de la compañía para «cualquier fin gubernamental lícito», lo que marca un giro histórico en la política de la empresa, que años atrás había enfrentado fuertes protestas de sus empleados por vínculos militares. Con esta firma, Google se une a OpenAI (ChatGPT) y xAI (Elon Musk) en la provisión de tecnología crítica para la seguridad nacional estadounidense.
El acuerdo se da en un contexto de profunda transformación militar bajo la gestión de Donald Trump, quien ha ordenado renombrar al Pentágono como «Departamento de Guerra». El objetivo del gobierno es garantizar flexibilidad total en materia de defensa, evitando que las advertencias de los desarrolladores sobre la «fiabilidad» de la IA limiten su aplicación en armamento o inteligencia.
El contrato, valorado en cientos de millones de dólares, busca que Estados Unidos no pierda terreno frente a potencias como China, integrando algoritmos avanzados en entornos de máxima confidencialidad y operaciones de combate.
