La Policía Bonaerense logró capturar en las últimas horas a Fabián Jesús Bravo, alias «El Gordo Pei», un pesado del narcotráfico que era intensamente buscado en la zona norte del Gran Buenos Aires. El operativo, denominado irónicamente «Pei Gordo», terminó con la detención del capo criminal y de su pareja en el barrio Martín Fierro, donde permanecían ocultos tras semanas de evadir a la Justicia en una causa por homicidio y amenazas.
La investigación, liderada por la UFI Nº 7 de San Martín y ejecutada por Delitos Complejos, permitió desmembrar una organización con una estructura jerárquica aceitada. Según los peritajes, la banda delictiva mantenía un control territorial absoluto mediante el uso de la violencia y utilizaba plataformas digitales de difícil rastreo para coordinar el narcomenudeo y la distribución de estupefacientes en diversos puntos de venta y almacenamiento.
El cerco sobre Bravo comenzó a cerrarse el pasado 1 de abril, tras la detención de su sobrino en José León Suárez. En aquel procedimiento se secuestraron armas y teléfonos celulares que resultaron clave para reconstruir el entorno del prófugo. Se determinó que «El Gordo Pei» y su mujer, Joana Giménez, alquilaban viviendas temporales en diferentes puntos del oeste bonaerense para despistar a los sabuesos policiales que les seguían el rastro.
Al momento del operativo final, la mujer intentó una fuga desesperada pero fue interceptada rápidamente. Por su parte, Bravo ofreció resistencia dentro de la propiedad antes de ser reducido por las fuerzas especiales. La Justicia considera que con este golpe se ha desarticulado el núcleo operativo de la organización, aunque continúan los allanamientos para barrer con los eslabones secundarios de esta red narco que asolaba a los vecinos.
