12 agosto, 2026
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El senador provincial y caudillo de José C. Paz sacudió la Legislatura con duras críticas a la gestión social y sanitaria del Conurbano. Su embestida contra el gobernador contradice su reciente promesa de respaldarlo «hasta la muerte» frente al avance de Máximo Kirchner.

La interna que fractura al peronismo de la Provincia de Buenos Aires sumó una paradoja de alto impacto en la Legislatura provincial. El senador bonaerense y referente histórico de José C. Paz, Mario Ishii, se posicionó en el centro de la polémica tras lanzar durísimos cuestionamientos contra la administración de Axel Kicillof. Lo llamativo del escenario es que las críticas del exintendente paceño terminan siendo estrictamente funcionales a la estrategia de La Cámpora, la agrupación liderada por Máximo Kirchner a la que Ishii combatió y acusó sistemáticamente de «asfixiar» al peronismo.

El cruce estalló en el recinto de la Cámara Alta provincial, donde Ishii responsabilizó de forma directa al Poder Ejecutivo por trabar el tratamiento sobre tablas de proyectos vinculados a la emergencia sanitaria y alimentaria. “Esto se tenía que tratar sobre tablas y el Gobernador no quiso que se trate”, disparó el legislador, cuya alocución debió ser interrumpida por la vicegobernadora Verónica Magario para encauzar la sesión. El dirigente elevó el tono al advertir sobre la crisis social y disparó: “Los invito a caminar el Conurbano para ver la realidad. La discusión política está tapando el desastre del Conurbano que se está incendiando”.

La vehemencia de la agresión legislativa desnudó un drástico giro político. En octubre de 2024, durante un plenario partidario, Ishii había exhibido un libreto totalmente opuesto, blindando la figura del gobernador ante el avance del kirchnerismo duro. “Banco a Axel hasta la muerte y lo voy a respaldar hasta las últimas consecuencias”, había sentenciado el jefe territorial en aquel entonces. En esa misma línea, había fustigado a Máximo Kirchner, señalándolo como el responsable de confeccionar listas electorales «a dedo» y de dejar a su región sin representación: «La Cámpora se agarró los cargos. Está asfixiando al gobierno de Kicillof como lo hizo con Alberto Fernández”, acusó en su momento. Incluso, se había permitido aconsejar a Cristina Fernández de Kirchner, afirmando que la expresidenta se estaba equivocando porque la estaban «asesorando mal».

Desde el entorno de Kicillof interpretan que este reposicionamiento de Ishii no responde a una alianza ideológica con el camporismo, sino a una maniobra de presión territorial orientada a condicionar financieramente al Ejecutivo en un contexto de fuerte asfixia económica generalizada. Sin embargo, en el tablero de la conducción del Partido Justicialista (PJ), los cuestionamientos del histórico dirigente paceño le calzan a la perfección a los sectores que buscan minar la proyección nacional de Kicillof, exponiendo las dificultades de gestión y las fisuras de su propio andamiaje legislativo.

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