La cámara empresaria anunció que pagará el aguinaldo en cuotas y no aplicará la nueva escala salarial. La UTA amenazó con paralizar el servicio desde el lunes si no se depositan los sueldos con aumento. En el Palacio 6 de Julio ven una «jugada de pizarrón» para forzar otra suba del boleto.
El transporte urbano de pasajeros de la ciudad de Córdoba ingresó en un nuevo escenario de máxima tensión. La Federación de Empresarios del Transporte Automotor de Pasajeros (Fetap) notificó formalmente a la Secretaría de Trabajo de la Provincia que no convalidará la última escala salarial acordada a nivel nacional y que liquidará el medio aguinaldo en seis cuotas. La respuesta de la UTA fue inmediata: advirtieron que si el lunes 22 de junio el adelanto del 40% de los sueldos no está depositado con los aumentos vigentes, iniciarán un paro total de actividades.
En los pasillos del Palacio 6 de Julio, la gestión del intendente Daniel Passerini sigue el conflicto con extrema cautela y asume, por lo bajo, que se trata de una maniobra de pinzas coordinada entre las empresas y el gremio. El objetivo de fondo de las prestatarias es anticiparse a las paritarias del segundo cuatrimestre que se discuten en Buenos Aires y forzar al municipio a convalidar un nuevo incremento en el costo del pasaje.
Actualmente, el valor técnico del viaje se ubica en $2.029: el usuario paga una tarifa congelada de $1.720, mientras que las arcas municipales subsidian los $309 restantes por cada boleto emitido. De ceder ante las presiones de las empresas y aplicar una actualización por inflación trimestral (calculada en torno al 8,3%), el costo real del pasaje escalaría a los $2.200, un impacto que la Municipalidad busca evitar a toda costa debido a sus propios compromisos financieros, como el pago de la deuda en dólares heredada.
