Bronca y preocupación entre los vecinos de la zona tras conocerse que la Municipalidad de Córdoba clausuró de urgencia una conocida veterinaria y una carnicería. ¿El motivo? Tiraban residuos patógenos y restos de carne podrida directamente a la calle, poniendo en riesgo la salud de todos los que pasan por ahí cada día. Los operativos se hicieron tras varias denuncias al 147.
Los inspectores municipales se encontraron con un panorama espantoso: agujas usadas, gasas con sangre y restos de animales en bolsas comunes de consorcio, mezcladas con la basura de los vecinos. En la carnicería contigua, el olor era insoportable debido a los desperdicios que no tenían el tratamiento de frío ni de recolección especial que exige la ley. La Municipalidad procedió al cese inmediato de actividades y al secuestro de la mercadería.
Es un llamado de atención para los comercios del barrio. No se puede jugar con la salud de la gente por ahorrarse unos pesos en el servicio de recolección de residuos peligrosos. Ahora, ambos locales deberán pagar multas carísimas y limpiar todo el sector antes de intentar reabrir.
