El Concejo Deliberante de Córdoba puso la lupa sobre un tema que genera indignación entre los padres: la presencia de máquinas de apuestas disfrazadas de entretenimiento para chicos.
Se trata de dispositivos tipo ruleta, como la conocida «Big Bass Wheel», que funcionan en salones de fiestas infantiles y entregan tickets a cambio de jugadas basadas puramente en la suerte. Ediles de la oposición impulsan proyectos para erradicar definitivamente estas máquinas, argumentando que naturalizan el azar y las apuestas desde la infancia, exponiendo a los menores a lógicas propias de un casino en ámbitos que deberían ser puramente lúdicos y educativos.
La Municipalidad ya empezó a jugar fuerte y notificó a los dueños de los salones para que retiren estos juegos de manera inmediata mientras avanza la nueva ordenanza. La concejala Elisa Caffaratti lidera el reclamo, advirtiendo que no se puede permitir que los espacios de celebración infantil se conviertan en la puerta de entrada a la ludopatía.
La medida busca limpiar los peloteros de dispositivos electrónicos que fomentan la ansiedad por el premio y la repetición de jugadas por azar, priorizando la protección de los más chicos frente a negocios que borran el límite entre el juego infantil y las apuestas de adultos.
