El ataque ocurrió durante la madrugada de este martes en el barrio Lomas Sur. Las autoridades locales sospechan que el pasador fue forzado intencionalmente con un vehículo y anunciaron que reforzarán las medidas de seguridad física y el patrullaje en la zona.
Apenas una semana después de haberse implementado el polémico sistema de cierre nocturno de calles en la ciudad de Villa Allende, en el Gran Córdoba, se registró el primer hecho de vandalismo contra la infraestructura de seguridad. Durante la madrugada de este martes, desconocidos dañaron uno de los 13 portones instalados por la Municipalidad para combatir la delincuencia en los barrios Lomas Sur y Pan de Azúcar.
El ataque se localizó en el portón ubicado en la intersección de las calles San Juan y Buenos Aires. El daño afectó directamente al pasador de las hojas de la estructura metálica, el cual fue doblado por una fuerza externa extrema. De acuerdo con lo expresado por el secretario de Gobierno municipal, Felipe Crespo, el candado principal no fue violentado, lo que refuerza la hipótesis de un daño mecánico intencional: “El pasador es muy resistente y seguro que empujaron con un vehículo, puede ser una camioneta; solo se dobló”, explicó el funcionario.
El «portón de la discordia» y el debate vecinal
Desde el municipio señalaron que el punto vandalizado coincide con un sector donde reside un grupo de vecinos que se opuso férreamente a la medida desde su anuncio. Por este motivo, la gestión local ya preveía posibles incidentes en ese acceso específico. Como respuesta inmediata, el área técnica colocó una triple cerradura con pasador reforzado para dotar de mayor resistencia a la estructura, la cual seguirá operando bajo el cronograma establecido: abierta durante el día y cerrada bajo llave entre las 22:00 y las 06:00 horas.
El plan piloto de cerramiento de calles secundarias comenzó a regir el pasado 7 de julio bajo el amparo de la ordenanza N.º 14/2025, con el objetivo de encauzar el tránsito nocturno hacia corredores seguros equipados con domos de videovigilancia, patrullaje activo y lectores de patentes. Aunque el portón dañado no contaba con cámaras de seguridad directas, las autoridades ratificaron la continuidad del programa, argumentando que el 65% de los delitos en la localidad ocurren en horario nocturno y que la medida no impide la circulación de peatones, quienes disponen de un paso lateral libre en cada punto de bloqueo.
