El ataque ocurrió en el municipio de Banga durante la jornada escolar. El agresor utilizó una pistola de nueve milímetros que extrajo del domicilio familiar.
Una nueva masacre conmocionó al sur de Filipinas tras un tiroteo perpetrado en una escuela secundaria de la localidad de Banga, en la provincia de Cotabato del Sur. Un estudiante de noveno grado abrió fuego contra sus compañeros en las instalaciones del establecimiento antes de atentar contra su propia vida con el mismo armamento. De acuerdo con los balances emitidos por los organismos de asistencia social y respuesta a emergencias, el saldo preliminar contempla múltiples víctimas fatales —incluido el propio agresor— y cerca de una veintena de heridos que fueron derivados a centros asistenciales de la zona.
Las indagatorias iniciales conducidas por las autoridades locales precisaron que el atacante actuó de manera individual utilizando una pistola de calibre nueve milímetros que pertenecía a su entorno familiar. Según detallaron voceros municipales y el gobernador provincial, Reynaldo Tamayo, el joven había expresado advertencias informales a sus allegados minutos antes del mediodía sobre sus intenciones. El episodio se enmarca en una preocupante serie de tiroteos registrados en instituciones educativas del país asiático durante los últimos meses, un contexto que reabrió la controversia en torno a la circulación de armas de fuego no registradas.
