El jefe comunal de Embalse, Mario Rivarola, rompió el silencio y lanzó duras críticas hacia la administración central tras confirmarse 40 nuevos despidos en el complejo hotelero estatal, el cual se encuentra en proceso de privatización. En medio de un fuerte reclamo por el «desinterés» de los funcionarios nacionales para atender la crisis local, el mandatario peronista reveló que busca una salida política junto al gobernador Martín Llaryora para municipalizar una de las estructuras y frenar el impacto del ajuste en Calamuchita.
El proceso de privatización de la emblemática Unidad Turística de Embalse abrió un nuevo frente de conflicto político entre los gobiernos locales y la Casa Rosada. En declaraciones de fuerte impacto institucional, el intendente Mario Rivarola denunció la falta de respuestas y la desarticulación de los organismos nacionales ante el drama de las cesantías. «Se tiran la bola entre todos. Llamás a Turismo y te mandan a la AABE (Agencia de Administración de Bienes del Estado), de ahí a Patrimonio… pónganse de acuerdo entre ustedes», fustigó el jefe comunal, visiblemente molesto por la falta de un interlocutor válido en los ministerios nacionales.
Rivarola aclaró que, en términos macroeconómicos, coincide con la necesidad de una reconversión público-privada debido al estado terminal de los Hoteles 3, 5 y 6. Sin embargo, su principal objeción radica en la falta de gradualismo y el desdén centralista. Respecto a los 40 trabajadores afectados, el intendente tildó de «maniobra ficticia» el ofrecimiento de reubicación que la Nación les hizo a 15 de ellos en dependencias de Córdoba Capital: «Con sueldos de 700 mil pesos, no cubren ni los costos del pasaje de colectivo diario; políticamente los empujan a quedar afuera».
Ante el vacío de contención por parte del Gobierno federal, la Provincia busca jugar una carta de rescate territorial. El intendente de Embalse confirmó que mantiene conversaciones directas con el gobernador Martín Llaryora, quien le garantizó apoyo financiero para que el municipio absorba el Hotel 7. La estrategia del oficialismo cordobés apunta a sellar convenios de turismo social para jubilados y eventos deportivos para reabsorber la mano de obra local. Esto se contrapone a los planes de la Nación, que proyecta el loteo del predio fiscal para desarrollos privados y barrios cerrados.
