Dos ladrones irrumpieron de madrugada en la última residencia del artista en Cagnes-sur-Mer. Abandonaron dos cuadros en los jardines durante la huida y la policía busca dos lienzos.
Un audaz golpe delictivo sacudió este martes 8 de septiembre de 2026 al Museo Renoir de Cagnes-sur-Mer, ubicado en el sureste de Francia cerca de Niza. Un comando integrado por dos delincuentes irrumpió en la histórica residencia donde vivió el maestro del impresionismo Pierre-Auguste Renoir durante la madrugada y logró sustraer cuatro pinturas de una misma sala de exposición. El valor del lote robado fue estimado en 9 millones de euros (aproximadamente 10 millones de dólares), según confirmaron las autoridades locales.
El hecho se desencadenó a las 05:48 cuando los sistemas de seguridad del recinto activaron las alarmas. La rápida llegada de la policía —apenas cinco minutos después— forzó la precipitada huida de los asaltantes por los jardines del predio, lo que los obligó a abandonar dos de las obras sustraídas: Coco leyendo y Retrato de Madame Stephen Pichon. Sin embargo, los ladrones lograron concretar la fuga con las otras dos piezas de la colección, Retrato de Madame Colonna Romano y Jeune femme au puits, las cuales son intensamente buscadas por la policía francesa.
El alcalde de la ciudad, Bryan Masson, declaró que los delincuentes actuaron con equipamiento especializado, incluyendo una sierra metálica, y sostuvo que la principal hipótesis apunta a un robo por encargo ejecutado en menos de cinco minutos. El Museo Renoir, inaugurado en 1960 en la finca donde el pintor vivió entre 1841 y 1919, alberga doce obras originales además de objetos personales, el caballete y la silla de ruedas del artista. Este ataque se enmarca en una preocupante ola de robos a instituciones culturales en Francia —que incluye atracos recientes en el Museo del Louvre, el Museo Lalique y el Tesoro de Vix—, lo que llevó al Ministerio de Cultura galo a lanzar un plan de 33 medidas de seguridad para proteger el patrimonio artístico nacional.
