La investigación por la desaparición de Agostina Madeleine Vega, la adolescente de 14 años que falta de su hogar en la zona norte de la capital, sumó capítulos dramáticos en las últimas horas. El fiscal de instrucción Raúl Garzón confirmó la detención de un hombre de 33 años, conocido de la familia, quien se convirtió en el principal sospechoso tras detectarse severas contradicciones en su testimonio. Paralelamente, ante el riesgo inminente y las características del caso, las autoridades nacionales resolvieron activar la Alerta Sofía para masificar su búsqueda en todo el país.
El caso dio un vuelco a partir del cruce de datos entre el remisero que trasladó a la menor y el ahora detenido. Según relató Melisa, la madre de Agostina, en una desgarradora entrevista con La Voz En Vivo, su hija no se ausentó caminando a la medianoche como indicaban las primeras versiones, sino que el sábado a las 22:30 abordó un remís de confianza desde barrio General Mosconi hasta la esquina de Campillo y Fraire, en barrio Cófico. Allí fue recibida por el sospechoso de 33 años, quien inicialmente le ocultó a la familia haber estado con la menor y luego inventó una versión que la Justicia desestima: aseguró que la adolescente se marchó subiéndose a un misterioso auto rojo que ninguna cámara de seguridad logró registrar.
«Para mí y para mi familia ese auto rojo no existe, él está mintiendo», sentenció la mamá, visiblemente quebrada. Melisa remarcó la extrema vulnerabilidad de Agostina, detallando que la adolescente no tiene autonomía para manejarse sola en la vía pública, no sabe tomar colectivos ni aplicaciones de viaje y arrastraba una situación de aislamiento al no asistir al colegio desde hacía tres semanas por un problema institucional. El teléfono celular de la menor dio tono de llamada apenas cuatro veces la noche del sábado antes de ser apagado de manera definitiva, lo que acrecienta los peores temores de su entorno.
