La Selección se mide esta noche a las 23 ante el conjunto asiático en Dallas. Con el pase a los 16avos de final y el liderazgo de la zona ya asegurados, Lionel Scaloni resguardará a los habituales titulares. Lionel Messi esperará en el banco de suplentes.
La Selección Argentina cerrará esta noche su participación en la fase inicial del Mundial 2026 cuando se enfrente a Jordania en el AT&T Stadium de la ciudad de Dallas. El encuentro, correspondiente a la tercera y última jornada del Grupo J, comenzará a las 23 (hora de Argentina) bajo el arbitraje del rumano István Kovács y con una fisonomía completamente renovada en el once inicial de la Albiceleste.
El equipo conducido por Lionel Scaloni llega a este compromiso con absoluta tranquilidad institucional y deportiva. Tras cosechar dos victorias contundentes en sus primeras presentaciones —un debut 3-0 sobre Argelia y un sólido 2-0 ante Austria—, el combinado nacional selló de manera anticipada su boleto a los 16avos de final y se garantizó de forma matemática el primer puesto de su zona. La gran bandera de esta primera etapa fue Lionel Messi, quien convirtió los cinco goles del equipo en el certamen, rompiendo marcas históricas para erigirse como el máximo artillero de todos los tiempos en las Copas del Mundo.
Dada la comodidad de la tabla de posiciones y la proximidad de las llaves de eliminación directa, Scaloni ratificó públicamente que el astro rosarino ocupará un lugar en el banco de relevos. Esta decisión le permitirá al cuerpo técnico ensayar una rotación masiva para darle rodaje a los futbolistas que sumaron menos minutos y preservar físicamente a los habituales titulares. El esquema alternativo presentará apellidos de peso que buscan su mejor ritmo, acompañados por la proyección de jóvenes promesas como Nico Paz, Giuliano Simeone o Valentín Barco.
Por el lado de Jordania, el partido representa la despedida histórica de su primera experiencia en una cita mundialista. El conjunto dirigido por Jamal Sellami llega a la última jornada sin chances matemáticas de acceder a la siguiente ronda tras registrar caídas sucesivas ante Austria (3-1) y Argelia (2-1). Pese a estar confinados al último lugar del grupo por el criterio de desempate olímpico, los futbolistas jordanos asumirán el duelo en Dallas con la máxima motivación de conseguir un resultado memorable frente a los vigentes campeones del mundo.
