13 agosto, 2026
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El capitán argentino valoró la clasificación a octavos de final pero fue autocrítico con el rendimiento colectivo ante el combinado africano. El delantero de 39 años completó los 120 minutos en Miami y remarcó la paridad que domina el Mundial 2026.

Luego de la dramática victoria por 3-2 en tiempo suplementario ante Cabo Verde, el capitán de la Selección Argentina, Lionel Messi, rompió el silencio y ofreció una mirada reflexiva sobre las dificultades que debió sortear el conjunto nacional para avanzar a los octavos de final del Mundial 2026. El atacante, quien convirtió el primer gol del encuentro en el Hard Rock Stadium de Miami, lamentó que se haya subestimado el potencial del rival antes del cruce eliminatorio.

“Esto es mata-mata y nadie te regala nada. Sabíamos que no iba a ser nada fácil, a pesar de que a Cabo Verde se lo había desprestigiado por el nombre”, expresó el futbolista del Inter Miami tras completar el desgaste físico de jugar dos horas de partido a sus 39 años. En esa línea, Messi ponderó los antecedentes inmediatos de la escuadra africana, que arrastraba un invicto en la fase de grupos frente a potencias históricas: “No por nada este equipo no perdió con España ni con Uruguay. Ellos golpearon con sus armas y no regalaron nada”, sentenció.

En su habitual rol de líder analítico, el «10» trazó una fuerte autocrítica respecto del funcionamiento táctico que mostró la estructura dispuesta por Lionel Scaloni. El rosarino consideró que el principal déficit de la Albiceleste estuvo en el desacople entre los distintos sectores de la cancha, lo que favoreció el despliegue de los delanteros rivales. “El error fue que las líneas estaban lejos. Los defensores quedaron con mucha distancia respecto de los mediocampistas y atacantes, y eso nos hizo coordinar mal ante un rival que físicamente nos superaba y nos hacía correr de más”, argumentó.

Balance y la mirada puesta en Egipto

A pesar de los reclamos y de los gestos de descontento que intercambió al sonar el silbatazo final con referentes como Rodrigo De Paul y Nicolás Otamendi, el máximo artillero en lo que va de esta cita mundialista con siete tantos rescató el carácter del plantel para revertir la adversidad mediante las jugadas preparadas en el laboratorio del cuerpo técnico. “Este equipo ya demostró muchas veces que siempre compite. Supimos aprovechar la pelota parada, que es algo que se trabaja mucho porque tenemos buenos cabeceadores”, valoró en alusión al frentazo definitivo de Cristian Romero.

De cara al compromiso de octavos de final que se disputará el próximo martes 7 de julio frente a Egipto, Messi concluyó que el grupo deberá asimilar la experiencia del sufrimiento vivido en Miami para corregir las fallas estructurales. El capitán cerró su diagnóstico con una frase contundente sobre el balance general del partido: “Hicimos cosas buenas, pero también fueron muchas malas. Ahora nos toca descansar y sacar las cosas positivas”.

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