Tras el revés judicial de la Corte Suprema, que dejó el control del sello cordobés en manos del ala cercana a Patricia Bullrich, Mauricio Macri planea bajar al territorio. El expresidente busca marcar la cancha y dejar en claro que la conducción liderada por Laura Rodríguez Machado y Oscar Agost Carreño no representa la identidad original del espacio.
La molestia en el núcleo duro del macrismo es total. El fallo de la Corte consolidó a una estructura que, según denuncian desde el entorno del expresidente, está llevando adelante un «vaciamiento» del partido para acercarlo a La Libertad Avanza o negociar con el oficialismo provincial. Por este motivo, Macri evalúa una visita estratégica a la provincia en las próximas semanas para mostrar unidad con su tropa propia y desconocer políticamente a las autoridades actuales, a quienes acusan de ofrecer el sello «al mejor postor».
La disputa trasciende lo formal y se mete de lleno en la carrera hacia 2027. Mientras el sector «bullrichista» y los operadores locales como Oscar Tamis aceitan vínculos con el gobierno nacional, los leales a Macri se resisten a perder su principal bastión electoral. El objetivo de la visita sería reafirmar quién conduce realmente el reordenamiento de la centroderecha en Córdoba, planteando una nueva etapa de confrontación política y judicial que promete tensar aún más la interna del PRO.
