Se trata de un inquilino y amigo de Claudio Barrelier que residía en la misma vivienda donde ocurrió el crimen. Está imputado por encubrimiento agravado y la Justicia sospecha que fue el autor del macabro mensaje enviado a la madre de la víctima para desorientar la búsqueda.
La investigación judicial por el femicidio de Agostina Vega (14) sumó un avance crucial que confirma la hipótesis de una red de complicidades. Por orden del fiscal de instrucción Raúl Garzón, la Policía de Córdoba detuvo este jueves a un segundo hombre implicado en la causa. El sospechoso es un amigo de confianza del principal acusado, Claudio Gabriel Barrelier (34), y habitaba una habitación en la planta baja de la vivienda de calle Juan del Campillo al 800, en barrio Cofico, la misma escena donde la adolescente fue abusada y estrangulada el pasado fin de semana.
El nuevo detenido quedó formalmente imputado por el delito de encubrimiento agravado. Los investigadores judiciales sospechan de manera firme que este individuo prestó colaboración logística clave antes o después del asesinato para intentar ocultar las pruebas del crimen y desviar el rastrillaje policial. La sospecha más perturbadora que recae sobre él señala que habría sido el encargado de redactar y enviar el escalofriante mensaje de texto recibido por Melisa Heredia, la madre de Agostina, que decía: “Tu hija está bien. Dormida. Quedate tranquila”, con el claro objetivo de ganar tiempo mientras descartaban el cuerpo.
Días atrás, este mismo sujeto había brindado una entrevista televisiva bajo el seudónimo de “Carlos”, en la que intentó armar una coartada pública y desvincularse del hecho. En ese relato, plagado de contradicciones que alertaron a los peritos de la fiscalía, afirmó haber pedido un auto de aplicación junto a Barrelier para ir a un torneo de fútbol donde supuestamente se cruzaron con la menor. Incluso aportó testimonios presuntamente falsos sobre una conversación entre la adolescente y el asesino, una estrategia que la Justicia interpreta ahora como una puesta en escena para entorpecer los primeros días de la investigación.
Mientras el fiscal Garzón perita las muestras biológicas recolectadas en la vivienda y analiza el rol de la dueña del automóvil utilizado para trasladar el cadáver hasta el descampado de barrio Ampliación Ferreyra, la situación del principal imputado sigue bajo reserva médica. Barrelier permanece alojado en el área hospitalaria del penal de Bouwer con custodia psiquiátrica permanente debido a sus reiteradas crisis y tendencias suicidas. Su indagatoria formal fue postergada hasta que los peritos oficiales remitan los informes que determinen si es mentalmente imputable.
