Más de 8.000 cordobeses se concentraron en el centro y distintos barrios de la capital tras el partido entre Argentina y España. El dispositivo de seguridad interfuerzas incluyó anillos de control, monitoreo con drones y la clausura de comercios por venta irregular.
La ciudad de Córdoba fue escenario de una movilización masiva este domingo, donde más de 8.000 personas se concentraron en el espacio público para expresarse tras la gran final del Mundial 2026 entre Argentina y España. El epicentro de las convocatorias volvió a ser la tradicional esquina del Patio Olmos, aunque el despliegue preventivo también abarcó puntos de alta concurrencia en Nueva Córdoba, el Cerro de las Rosas y corridors comerciales periféricos. A diferencia de los episodios registrados en las semifinales, las autoridades provinciales y municipales destacaron que las celebraciones se desarrollaron bajo carriles de relativa normalidad y con un bajo nivel de conflictividad. Esto fue atribuido, en parte, a la implementación de un estricto esquema de anillos de seguridad secuenciales y al uso de tecnología de videovigilancia en tiempo real, que incluyó el patrullaje de drones policiales y el posicionamiento estratégico de camiones hidrantes.
El balance final del operativo interfuerzas —del que participaron dotaciones de la Policía de Córdoba, Fuerza Policial Antinarcotráfico y cuerpos de fiscalización de la Municipalidad— arrojó un saldo de cinco personas detenidas por la comisión de diversos delitos menores y contravenciones al Código de Convivencia Ciudadana. Asimismo, las ambulancias de los servicios de emergencias apostadas en el sector debieron brindar asistencia médica a cinco civiles por cuadros de traumatismos leves y descompensaciones menores. El área de control comercial concentró gran parte de las novedades de la jornada: se labraron actas que derivaron en la clausura preventiva de dos kioscos por infringir normativas de expendio, y se ejecutaron 760 decomisos de bebidas alcohólicas que se pretendían comercializar o consumir en la vía pública sin autorización. En paralelo, los inspectores removieron ocho gazebos instalados de forma irregular sobre las veredas y la Policía de Tránsito remolcó con grúas a cinco vehículos particulares que habían sido acondicionados de manera clandestina como puestos ambulantes de venta de comida.
