Los operativos fueron ejecutados por el Ente de Fiscalización y Control municipal. Ambos locales nocturnos están salpicados por la trama de trata del bar «Wachitas». Tras la faja de clausura, Malibú violó la restricción y presentó certificados truchos, desatando una fuerte embestida de la oposición en el Concejo Deliberante.
La crisis política y judicial derivada del femicidio de la adolescente Agostina Vega (14) sumó un nuevo y explosivo capítulo que golpea al corazón de los organismos de control del Palacio 6 de Julio. El Ente de Fiscalización y Control de la Municipalidad de Córdoba dispuso la clausura efectiva e inmediata de los locales nocturnos «Malibú Bar» y «Luzbelito Pool Bar», luego de constatar gravísimas falencias en materia de seguridad, desarrollo de espectáculos masivos clandestinos y una abierta reincidencia delictiva por parte de sus administradores.
El trasfondo del operativo excede la mera falta de matafuegos o salidas de emergencia. Ambos comercios clausurados se encuentran bajo la lupa de la Justicia en la causa penal por explotación sexual, siendo identificados como eslabones de la supuesta red de proxenetismo montada en torno al ya clausurado «Wachitas Bar».
Ante este escenario, cinco bloques de la oposición en el Concejo Deliberante (UCR, Frente Cívico, PRO y bancadas aliadas) unificaron una fuerte embestida contra la gestión del intendente Daniel Passerini, exigiendo pedidos de informes exhaustivos y evaluando la presentación de un proyecto para activar una auditoría integral sobre la Dirección de Espectáculos Públicos y el área de habilitaciones comerciales.
