A través del Decreto 1107, la Casa Rosada dispuso el desprendimiento total de la participación estatal en las plantas Manuel Belgrano, José de San Martín y Guillermo Brown. La medida da inicio a la segunda fase del proceso de privatización de la empresa pública contemplado en la Ley Bases.
El Gobierno nacional formalizó este lunes un paso determinante dentro de su programa de privatizaciones y reforma del Estado. A través de la publicación del Decreto 1107/2026 en el Boletín Oficial, el Poder Ejecutivo autorizó la venta total de las tenencias accionarias que la empresa estatal Energía Argentina S.A. (Enarsa) posee en tres relevantes centrales de generación termoeléctrica. La normativa instruye la convocatoria a licitaciones públicas nacionales e internacionales para desprenderse de los activos estatales en el sector de la generación eléctrica.
El esquema oficial dispone la enajenación inmediata de las participaciones accionarias en la Central Termoeléctrica Manuel Belgrano (ubicada en Campana, provincia de Buenos Aires), donde Enarsa detenta el 65% del capital social, y en la Central Termoeléctrica José de San Martín (situada en Timbúes, provincia de Santa Fe), en la que el Estado controla el 68,83% de las acciones. Ambas infraestructuras operan bajo la modalidad de ciclo combinado de gran escala, aportando cada una una potencia nominal instalada de aproximadamente 800 megavatios al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
En lo que respecta a la Central Termoeléctrica Guillermo Brown, la liquidación accionaria se concretará mediante un cronograma diferenciado debido a la estructura jurídica del activo. La incorporación directa de Enarsa como accionista con una cuota no menor al 70% del capital social depende de la finalización del fideicomiso de construcción y abastecimiento del Mercado Eléctrico Mayorista, cuyo vencimiento está fijado para este miércoles 30 de septiembre. Una vez extinguido el contrato, la sociedad gerente dispondrá de un plazo de 90 días para ejecutar los actos societarios pertinentes, tras lo cual el Ministerio de Economía llamará a la licitación correspondiente.
La decisión administrativa representa el inicio formal de la segunda etapa del proceso de privatización fragmentada de Enarsa, habilitado por el Congreso mediante la Ley Bases de julio de 2024. Fuentes del sector energético estiman preliminarmente que las tenencias estatales en cada una de las termoeléctricas podrían alcanzar un valor cercano a los 300 millones de dólares, cifra que terminará de definirse una vez aprobados los pliegos de bases y condiciones y receptadas las ofertas de los grupos privados interesados.
