27 septiembre, 2026
cq5dam.thumbnail.cropped.750.422

El arzobispo cordobés endurece su discurso sobre la pobreza, la desigualdad y el avance del narcotráfico mientras encabeza la organización de la histórica visita del Papa León XIV a la provincia.

El arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Rossi, ha consolidado un perfil fuertemente crítico hacia la agenda política tanto provincial como nacional, posicionándose como una de las voces institucionales de mayor peso e incomodidad para la dirigencia. En vísperas de la histórica visita que el Papa León XIV realizará a Córdoba capital en dos meses, el líder religioso profundizó su mensaje con cuestionamientos directos a los discursos oficiales sobre los indicadores socioeconómicos, remarcando que «la macroeconomía no baja al plato» y tildando de «aberrante» la descalificación de la justicia social. Su postura choca frontalmente con la narrativa del Gobierno nacional encabezado por Javier Milei, al tiempo que interpela las mediciones sobre la erradicación de la pobreza basándose en la labor territorial de comedores y parroquias.

La prédica de Rossi también ha marcado distanciamientos sistemáticos con la gestión provincial del gobernador Martín Llaryora. El prelado manifestó una abierta oposición a las reformas del Código de Convivencia que buscaron la penalización del trabajo informal de «naranjitas» y limpiavidrios, advirtiendo sobre el riesgo de arrinconar a los sectores más vulnerables. Asimismo, el cardenal ha insistido en llamar la atención sobre el avance del narcotráfico en barriadas populares como Campo de la Ribera y ha denunciado situaciones de inequidad en el sistema judicial. Cimentado en su estrecho vínculo formativo con Jorge Bergoglio y su liderazgo en eventos como la Semana Social, Rossi reafirma su independencia partidaria al sostener que el único compromiso de la Iglesia es con los sectores más postergados.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *