El intendente asumirá un rol político activo frente a la nueva Junta Capital. La estructura busca blindar el caudal electoral de la ciudad para la reelección de Llaryora en 2027.
En un movimiento político que rompe con la costumbre del peronismo cordobés, el intendente Daniel Passerini decidió no pedir licencia y ejercer de forma efectiva la presidencia del PJ de la Ciudad de Córdoba. Aunque la tradición indica que los mandatarios en gestión delegan la conducción partidaria —como hizo el propio gobernador Martín Llaryora con Facundo Torres a nivel provincial—, Passerini optó por asumir la conducción directa del distrito más influyente en términos electorales.
La decisión se concretará durante el acto de puesta en funciones de las 26 autoridades de la Junta Capital, encabezado por Passerini y la senadora Alejandra Vigo. La maniobra busca posicionar al intendente como el articulador territorial central del oficialismo en la ciudad, coordinando los Consejos de Seccionales y subcircuitos. El objetivo estratégico apunta a consolidar el aparato militante en la capital de cara a 2027, un territorio crítico para asegurar la reelección del proyecto provincial.
