En un partido dramático por los 16avos de final de la Copa del Mundo 2026, los Diablos Rojos firmaron una remontada histórica para ganar 3-2. Youri Tielemans fue el gran héroe de la jornada al anotar un doblete, incluyendo el penal agónico en el cierre del tiempo suplementario.
En lo que se consolidará como uno de los capítulos más apasionantes y emotivos de la Copa del Mundo 2026, la Selección de Bélgica revivió de entre las cenizas y consiguió una clasificación heroica a los octavos de final. El combinado europeo perdía 2-0 frente a un durísimo Senegal a falta de cinco minutos para el cierre del tiempo reglamentario, pero reaccionó a pura garra, forzó la prórroga y terminó sellando un 3-2 definitivo en la última jugada del partido.
El desarrollo del encuentro había sido una pesadilla táctica para los Diablos Rojos. Senegal impuso su potencia física y efectividad para ponerse en ventaja gracias a las definiciones de Habib Diarra e Ismaïla Sarr. Con el 0-2 en el marcador y el reloj marcando los 85 minutos, la eliminación europea parecía un hecho juzgado, e incluso la tensión interna se había hecho evidente tras un fuerte cruce verbal entre el capitán Youri Tielemans y Leandro Trossard durante el receso de hidratación.
Sin embargo, el orgullo belga torció el destino. A los 86 minutos, el histórico goleador Romelu Lukaku capturó una pelota en el área y anotó el descuento que encendió la ilusión. Apenas tres minutos más tarde, a los 89′, el propio Tielemans conectó un preciso cabezazo que batió la resistencia del arquero Mory Diaw, estampando un increíble 2-2 que arrastró el desenlace hacia el tiempo suplementario.
Cuando el cansancio físico dominaba la escena y ambos seleccionados se preparaban para definir la llave desde el punto del penal, llegó la jugada cumbre del partido. En el minuto 120+5, el árbitro principal sancionó una pena máxima en favor de Bélgica tras una infracción en el área africana. Con una templanza absoluta, Tielemans se hizo cargo de la ejecución, engañó por completo al guardameta senegalés y desató la locura de su delegación, metiendo a su país en la próxima instancia tras una noche que quedará en los libros grandes del fútbol mundial.
