La Selección dio vuelta un clásico durísimo en Atlanta con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez sobre el final. El equipo de Scaloni jugará el partido por el título este domingo en Nueva Jersey, repitiendo la mística y el resultado de México 1986.
En una de esas noches destinadas a quedar grabadas para siempre en la memoria colectiva del fútbol, la Selección Argentina derrotó 2 a 1 a Inglaterra en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta y sacó boleto a la gran final del Mundial de la FIFA 2026. Con un desenlace cinematográfico y una asombrosa coincidencia histórica que emuló el mítico marcador de los cuartos de final de México 1986, el conjunto albiceleste remontó el partido en los últimos minutos a pura mística, templanza y coraje.
El clásico se vivió con la máxima tensión desde el pitazo inicial, trasladando la vibrante rivalidad de las tribunas al césped norteamericano. En lo estrictamente futbolístico, Lionel Scaloni pateó el tablero de arranque al incluir a Giuliano Simeone en el once titular para dotar de mayor dinámica y despliegue a la mitad de la cancha. El trámite fue áspero, físico y sumamente friccionado, caracterizado por cruces verbales de alta temperatura entre referentes de la talla de Leandro Paredes y Jude Bellingham, quienes personificaron la intensidad con la que ambos seleccionados disputaron cada pelota.
Cinco minutos de furia y éxtasis celeste y blanco
El panorama se tornó sumamente complejo a los 55 minutos del complemento, cuando Anthony Gordon aprovechó una oportunidad para poner en ventaja a los británicos. Obligado por la adversidad, Scaloni mandó a la cancha a Rodrigo De Paul para recuperar la posesión y empujar al equipo hacia el arco contrario. Aunque los minutos se escurrían y el juego asociado costaba fluir, la Selección apeló a su histórico amor propio y construyó una ráfaga letal:
- El empate de Enzo (85′): Lionel Messi comandó el ataque y cedió para Enzo Fernández, quien desde afuera del área desenfundó un violento y quirúrgico derechazo cruzado que batió la resistencia inglesa, desatando el desahogo argentino.
- El delirio de Lautaro (90+1′): Ya en tiempo de descuento y con el envión anímico a tope, el capitán Messi volvió a frotar la lámpara con un centro milimétrico que Lautaro Martínez conectó de espaldas con un soberbio cabezazo al segundo palo, desatando el delirio y las lágrimas de los miles de hinchas en Atlanta.
El domingo, la gran cita ante España
Consumada la hazaña en Atlanta, la Selección Argentina buscará revalidar la corona ecuménica frente a España, que viene de sellar su clasificación tras eliminar a Francia. El partido definitivo se disputará este domingo 19 de julio a las 16:00 horas (hora de Argentina) en el imponente MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey, donde la Scaloneta intentará alcanzar la gloria eterna una vez más.
