Los resultados de los peritajes forenses determinaron que la adolescente de 14 años se resistió a una violación antes de ser asesinada. El fiscal Raúl Garzón agravó la imputación contra Claudio Barrelier, quien permanece bajo estricta vigilancia psiquiátrica en el penal de Bouwer.
La investigación judicial por el crimen de Agostina Madeleine Vega (14) dio un vuelco definitivo tras conocerse los estremecedores resultados de la autopsia forense. Los peritajes médicos confirmaron que la menor, cuyo cuerpo fue hallado el sábado en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra, fue víctima de abuso sexual y falleció por asfixia mecánica por estrangulamiento. De acuerdo con el informe preliminar, el hecho ocurrió en la vivienda del imputado, ubicada en calle Del Campillo al 800 (barrio Cófico), entre la 1 y las 3 de la mañana del domingo 24 de mayo, pocas horas después de su desaparición.
Ante la contundencia de las pruebas científicas, que demostraron que la adolescente fue llevada bajo engaños y asesinada al intentar defenderse del ataque sexual, el fiscal de instrucción Raúl Garzón modificó la calificación legal contra el único detenido, Claudio Gabriel Barrelier. El empleado estatal dejó de estar acusado por privación ilegítima de la libertad y pasó a enfrentar una imputación formal por el delito de femicidio. En paralelo, el abogado de la familia de la víctima, Carlos Nayi, confirmó que la Justicia hizo lugar al pedido para que los abuelos de Agostina sean admitidos formalmente como querellantes particulares en la causa.
Por otra parte, el Servicio Penitenciario de Córdoba emitió un comunicado oficial respecto a las versiones que indicaban un presunto intento de suicidio por parte de Barrelier en el penal de Bouwer. Si bien el organismo desmintió de forma taxativa que el recluso haya intentado quitarse la vida, precisó que los exámenes psicológicos y psiquiátricos de rutina detectaron «la presencia activa de ideación suicida». Por este motivo, las autoridades carcelarias ordenaron activar un protocolo de resguardo y vigilancia permanente en su celda para asegurar que preste declaración ante el fiscal.
El agravamiento de la carátula judicial a femicidio encamina el proceso hacia una futura condena a prisión perpetua, mientras los investigadores no descartan sumar nuevos agravantes técnicos como la alevosía o el criminis causa. En las próximas horas, la fiscalía continuará analizando el contenido de los teléfonos secuestrados y los testimonios de los allegados al imputado para determinar si existió algún tipo de encubrimiento o colaboración logística durante el traslado del cuerpo hacia el descampado del sudeste capitalino.
