El titular de la cartera de Seguridad provincial supervisó el despliegue de 150 efectivos de cuerpos de élite en barrio Ampliación Ferreyra. El funcionario respaldó las directivas del fiscal Raúl Garzón para centrar los rastrillajes en una zona vinculada al entorno del detenido, Claudio Barrelier.
La desaparición de Agostina Madeleine Vega (14) escaló de forma definitiva a la agenda prioritaria del Poder Ejecutivo cordobés. Tras las masivas movilizaciones de familiares y el recrudecimiento de la tensión social, el ministro de Seguridad de la provincia, Juan Pablo Quinteros, se trasladó de manera personal al territorio para comandar un megaoperativo de rastrillaje en la periferia de la capital. En una fuerte señal de centralidad política ante la crisis, el funcionario del Panal se exhibió coordinando el despliegue técnico y buscó transmitir una postura de rigurosidad institucional frente a las críticas por el paso de las horas.
Desde el centro operativo montado en barrio Ampliación Ferreyra, Quinteros brindó precisiones sobre las directivas políticas emanadas hacia las fuerzas de seguridad, confirmando el involucramiento inmediato de 150 efectivos pertenecientes al Departamento Unidades de Alto Riesgo (DUAR), el Equipo de Tácticas ante Catástrofes (ETAC) y la Policía Criminal. El ministro remarcó que la premisa central del Gobierno es «buscar a Agostina con vida», aunque reconoció con crudeza el desgaste del tiempo transcurrido desde el último sábado, admitiendo ante los medios que la gravedad del cuadro obliga al Estado a no clausurar ninguna línea de sospecha criminal.
El posicionamiento del ministro sirvió además para convalidar el accionar del Ministerio Público Fiscal, luego de que las pericias técnicas lideradas por el fiscal Raúl Garzón determinaran fehacientemente que la menor ingresó a la vivienda del imputado Claudio Barrelier en barrio Cofico antes de que se perdiera su rastro. Quinteros explicó que la fuerte saturación en el sector sur de la ciudad responde estrictamente a un nexo probatorio y logístico que conecta directamente al detenido con esa cuadrícula geográfica, desmarcando el operativo de los rumores callejeros vinculados al hallazgo de vehículos particulares y ratificando el control estricto sobre el ingreso y egreso de rodados en la zona.
