Un gravísimo caso de abuso de poder sacude a la localidad de San Francisco del Chañar. Tres efectivos de la Policía de Córdoba fueron pasados a situación pasiva tras ser denunciados por una mujer a la que obligaron a exhibir contenido erótico de su teléfono celular. El episodio ocurrió durante un procedimiento por la investigación de un robo: la joven fue trasladada a la comisaría como sospechosa y allí, bajo presión y con la excusa de buscar pruebas para que se autoincriminara, los agentes accedieron a su material privado.
La fiscal de la causa, Analía Cepedé, calificó el accionar policial como «irregular y aberrante». Según la investigación, los efectivos se focalizaron deliberadamente en la vida privada de la mujer, quien se desempeña como creadora de contenido para adultos, a pesar de que dicho material no guardaba ninguna relación con el delito que se investigaba. «Se accedió a la intimidad sin ningún respaldo legal», advirtió la fiscal, quien tiene en la mira a cuatro policías (tres hombres y una mujer) por su participación en el hecho.
Este nuevo escándalo vuelve a poner bajo la lupa los protocolos de las fuerzas de seguridad en el interior provincial. Mientras el Tribunal de Conducta Policial avanza con el sumario administrativo, la Justicia busca determinar las responsabilidades penales de cada involucrado. Por el momento, tres de los implicados ya fueron alejados de sus funciones, mientras la comunidad local expresa su repudio ante un acto que vulnera los derechos más básicos de privacidad y dignidad de la denunciante.
