El Teatro Comedia fue escenario de un reencuentro histórico y profundamente conmovedor. Ante una sala colmada, Teresa Parodi iluminó la noche cordobesa tras años de ausencia, presentando un adelanto exclusivo de su nuevo disco, «Hasta que amanezca». La artista, que fue ovacionada de pie, aprovechó el marco para dejar un mensaje de resistencia cultural: «Defiendan y conserven los festivales de Córdoba», instó a su público fiel, destacando que en nuestra provincia el folclore se vive como en ningún otro lugar.
El concierto fue un viaje por el compromiso social y la memoria. Teresa propuso un «pacto» para mostrar sus nuevas canciones, que incluyen colaboraciones con figuras como Soledad, Lisandro Aristimuño y Maggie Cullen. Uno de los picos de intensidad llegó con «Me veo en vos», un tema que aborda la cruda realidad de quienes viven en la calle, y con su versión de «Yo vengo a ofrecer mi corazón», que la cantora definió como una necesidad urgente en los tiempos que corren. La sala vibró con un coro colectivo en clásicos como «El ángel de la bicicleta», reforzando el clima de reflexión y esperanza.
El cierre tuvo un fuerte sello local con invitadas de lujo como Silvia Lallana y Mery Murúa, quienes se sumaron para interpretar los himnos «Pedro Canoero» y «El cielo del albañil». El Negro Valdivia puso la danza bajo el escenario, completando una postal de pura identidad argentina. Tras una ovación interminable, el bis con la canción «Madre» selló un silencio cargado de memoria. Fue mucho más que un recital; fue una ceremonia donde la música funcionó como un faro necesario para iluminar el presente.
