US President Donald Trump and US First Lady Melania Trump greet Chinese President Xi Jinping and Chinas First Lady Peng Liyuan upon their arrival at Joint Base Andrews in Maryland on September 23, 2026. Xi is visiting the United States from September 23 to 25. (Photo by Kent NISHIMURA / AFP)
El mandatario chino realiza su primera visita de Estado a la capital estadounidense desde 2015. La agenda bilateral incluye discusiones sobre aranceles, tierras raras, Inteligencia Artificial, la cuestión de Taiwán y el conflicto bélico en Irán.
En un acontecimiento de alto impacto geopolítico, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, recibió este jueves a su par chino, Xi Jinping, en la Casa Blanca. Se trata de la primera visita de Estado que realiza un líder de la República Popular China a la capital norteamericana en más de una década, tras la última recepción formal efectuada por Barack Obama en 2015. El líder asiático y su esposa, Peng Liyuan, arribaron a la residencia presidencial pasadas las 10:00 (hora local), siendo recibidos con honores de Estado por el presidente estadounidense y la primera dama, Melania Trump.
El arribo de Xi Jinping a suelo estadounidense se había concretado durante la jornada del miércoles en la Base de la Fuerza Aérea Andrews, donde fue recibido al pie del escalafón por el propio mandatario norteamericano en un gesto diplomático de singular cordialidad. La cumbre busca encauzar los canales de diálogo y atenuar las crecientes fricciones entre las dos principales economías del planeta, atravesadas por disputas comerciales e industriales de carácter estratégico.
Entre los temas centrales fijados para la reunión bilateral a puertas cerradas destacan la política de aranceles comerciales, el control del mercado global de tierras raras, la regulación y competencia estratégica en torno a la Inteligencia Artificial —área que la administración estadounidense busca redefinir bajo el concepto de «superinteligencia»—, el estatus político de Taiwán y la posición de ambas potencias frente a la guerra en Irán.
Aunque analistas y fuentes diplomáticas descartan la firma de acuerdos estructurales de fondo en lo inmediato, la meta de ambas delegaciones consiste en institucionalizar las mesas de negociación y consolidar el clima de distensión iniciado en los encuentros bilaterales previos celebrados en Busan (Corea del Sur) y Pekín. Las actividades de la jornada oficial concluirán esta noche con una cena de Estado ofrecida en la Casa Blanca en honor a la delegación del país asiático.
