Tras conocerse que los precios subieron un 3,4% en marzo, el presidente Javier Milei no dio vueltas y admitió que el número «es malo». Sin embargo, el mandatario pidió paciencia a los vecinos, asegurando que gran parte de estos aumentos son «residuos del pasado» y que el camino de la baja sigue firme.
Para el bolsillo del vecino cordobés, que siente cada suba en el súper y en los servicios, las palabras del presidente traen una mezcla de realidad y esperanza a largo plazo. Milei explicó que elementos «duros» de la economía previa todavía influyen en los precios actuales, pero insistió en que su plan económico está logrando evitar una catástrofe mayor. «Sabemos que el esfuerzo es grande», dejó entrever el mandatario en sus redes sociales y entrevistas radiales.
En los barrios de Córdoba, la suba del 3,4% se sintió especialmente en los útiles escolares por el comienzo de clases y en los alimentos básicos. Mientras el Gobierno nacional asegura que la inflación interanual de 32,6% es una señal de mejora, el vecino de a pie espera que estas explicaciones «técnicas» se traduzcan pronto en un alivio real para llegar a fin de mes.
El presidente confía en que los próximos meses mostrarán números más amables para la economía familiar.
