Tras circunnavegar la Luna, los cuatro astronautas se preparan para la etapa más crítica de la expedición. La cápsula Orion deberá resistir temperaturas extremas al ingresar a la atmósfera antes de descender en el Océano Pacífico.
La histórica misión Artemis II entra en su fase decisiva. Luego de días de hitos científicos en la órbita lunar, la tripulación se encamina hacia un reingreso que pone a prueba la ingeniería de la NASA. El momento de mayor tensión ocurrirá cuando la nave impacte con las capas superiores de la atmósfera terrestre a una velocidad cercana a los 40.000 km/h, generando un calor intenso que interrumpirá las comunicaciones por varios minutos.
El operativo de recuperación ya está desplegado frente a las costas de California. Equipos de la Marina de los Estados Unidos aguardan el despliegue de los paracaídas que frenarán el descenso de la cápsula hasta su contacto con el agua. Este «amerizaje» marcará el éxito total de la primera misión tripulada al entorno lunar en más de medio siglo, sentando las bases para el próximo descenso humano en el polo sur del satélite.
