13 agosto, 2026
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En el marco de una gira política en Río Tercero, el presidente de la UCR cordobesa instó a Luis Juez y al esquema libertario de Gabriel Bornoroni a acelerar la conformación de un frente no peronista. De Loredo se reunió con el Círculo Rojo empresarial y busca polarizar con el oficialismo provincial.

La carrera hacia la gobernación de Córdoba de cara a los comicios del año que viene comenzó a acelerar sus tiempos políticos. Con Rodrigo de Loredo formalmente lanzado en el escenario proselitista, su principal armador y presidente del comité provincial de la UCR, Marcos Ferrer, aprovechó una escala territorial en Río Tercero para enviar un fuerte mensaje de presión hacia el resto del arco opositor no peronista: exigió dejar de «perder el tiempo» y estructurar una coalición de manera urgente ante la posibilidad de que el oficialismo adelante el llamado a las urnas para el mes de mayo.

El mensaje del intendente anfitrión tuvo como destinatarios implícitos al líder del Frente Cívico, Luis Juez, y al referente de La Libertad Avanza, Gabriel Bornoroni, en momentos donde el deloredismo busca capitalizar la centralidad de la renovación opositora. El propio de Loredo, al ser consultado sobre el rol que jugarán las huestes libertarias en el armado, reconoció la necesidad de ampliar las fronteras de la Unión Cívica Radical: “Voy a intentar que nos acompañen y que le demos a Córdoba un frente no peronista después de casi 30 años de peronismo”, afirmó, tras haber mantenido recientemente contactos con el armador de la Casa Rosada, Eduardo «Lule» Menem.

El núcleo de la gira por el departamento Tercero Arriba incluyó un riguroso examen político ante el denominado «Círculo Rojo» de la región. De Loredo y Ferrer mantuvieron un intercambio directo y de alto voltaje con empresarios industriales y agropecuarios en las instalaciones del Aero Club local. Los hombres de negocios plantearon interrogantes vinculados al rumbo impositivo de la provincia y la viabilidad de los planes de infraestructura en el interior productivo, ante lo cual el candidato radical desplegó una agenda afín al sector privado que combinó críticas al modelo del «cordobesismo» con la defensa del ajuste fiscal y la desregulación estatal.

El cierre de la jornada se dio ante la militancia partidaria en el Club Central Norte, donde la plana mayor del radicalismo escenificó un fuerte respaldo al binomio dirigencial. La comitiva sumó al bloque de legisladores provinciales y al Foro de Intendentes Radicales de la provincia, encabezado por Rubén Dagum, congelando de manera fáctica las discusiones de la interna partidaria. En el búnker delorediste concluyeron la gira con una certeza estratégica: el discurso alineado al reordenamiento del Estado posee una recepción favorable en el sector corporativo del interior cordobés y la ingeniería electoral para disputarle el poder a Martín Llaryora requiere una convergencia amplia.

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