El conjunto de Alberdi rescató un vibrante empate en tiempo de descuento y posteriormente selló su boleto copero. La figura del guardameta charrúa resultó determinante al contener dos ejecuciones rivales.
La escuadra conducida técnicamente debió batallar intensamente frente a un oponente que aprovechó los descuidos defensivos para dar vuelta el marcador transitorio. El desahogo agónico estiró la definición hacia una instancia de máxima tensión.
El trámite del encuentro comenzó favorable para el cuadro de nuestra provincia gracias a la temprana conquista de Francisco González Metilli. Pese al dominio territorial inicial, el contrincante norteño asimiló el golpe y revirtió la tónica del partido mediante un certero testazo y una réplica letal en el complemento. El panorama parecía definitivo, pero la jerarquía ofensiva emergió en la última acción del tiempo adicionado.
El agónico grito de Emiliano Rigoni decretó la paridad que devolvió las esperanzas a la numerosa parcialidad cordobesa. En la tanda definitoria, la precisión de los ejecutantes celestes se complementó con la solvencia del arquero para estructurar la victoria por cuatro a dos. La nota de alarma de la jornada la protagonizó el capitán debido a un fuerte golpe que obligó su reemplazo.
Con la clasificación consumada, la institución de barrio Alberdi se instaló firmemente entre los mejores dieciséis equipos del certamen federal. El plantel aguarda ahora por la resolución de la llave ajena para conocer a su próximo adversario en octavos.
