A seis meses de su misteriosa desaparición, la investigación por el paradero de Delicia Mamani Mamani dio un vuelco institucional definitivo. La Sala B de la Cámara Federal de Córdoba resolvió este martes desplazar a la justicia ordinaria provincial y asumir de manera integral el control de la causa bajo la hipótesis penal de trata de personas. La resolución judicial responde al reclamo de sus familiares y compañeros del establecimiento educativo Alejandro Carbó, quienes el pasado jueves se habían movilizado masivamente frente a los Tribunales Federales para exigir el cambio de fuero ante la parálisis del expediente.
Delicia Mamani Mamani, de 26 años, fue vista por última vez el 21 de noviembre de 2025 en la localidad de Malagueño. Desde el primer día, su entorno descartó de forma tajante una «ausencia voluntaria», argumentando que la joven se retiró de su rutina sin despedirse de sus allegados y sin retirar dinero en efectivo. Para dictar el fallo de competencia federal, los camaristas valoraron una serie de indicios alarmantes de criminalidad, tales como la interrupción abrupta de toda comunicación y la eliminación simultánea de todos sus perfiles en redes sociales y grupos de WhatsApp, maniobra habitualmente detectada en redes operativas de captación.
El tribunal ponderó además la situación de extrema vulnerabilidad social y fragilidad socioeconómica que atravesaba la estudiante, una condición que la convertía en un blanco factible para organizaciones delictivas dedicadas a la explotación. Sin embargo, el dato que terminó de inclinar la balanza judicial y encendió las alertas internacionales fue la detección de registros de movimientos fronterizos contradictorios cargados en las bases de datos de Migraciones. Ante este escenario complejo, las autoridades federales solicitaron la máxima difusión del caso y recordaron que cualquier dato puede aportarse de forma anónima a la línea nacional gratuita 145.
