A horas de la puesta en marcha del nuevo sistema de estacionamiento medido digital en la capital, el ministro de Seguridad de la Provincia, Juan Pablo Quinteros, respaldó con firmeza la medida y advirtió sobre la delicada trastienda social que rodea la reforma. El funcionario provincial aseguró que la decisión política busca dar respuesta a un reclamo vecinal histórico, asumiendo el enorme desafío de reordenar el espacio urbano en medio de una crisis socioeconómica alarmante que destruyó el empleo formal y disparó los índices de vulnerabilidad.
La reestructuración, coordinada entre el Centro Cívico y el Palacio 6 de Julio, entrará en vigencia este martes 26 de mayo y eliminará por completo el uso de billetes para el cuidado de vehículos en la vía pública. Los usuarios deberán abonar una tarifa atada al precio de los combustibles —fijada inicialmente en $1.410 la hora— a través de la aplicación digital SEMM o por códigos QR. Los cuidadores pertenecientes a cooperativas oficiales se transformarán en «constatadores urbanos»: vestirán chalecos marrones, tendrán prohibido recibir dinero en mano y sus ingresos estarán compuestos por el 80% de lo recaudado de manera bancarizada.
Frente al remanente de cuidadores informales no registrados, Quinteros anticipó que la Policía de la Provincia aplicará de forma estricta el artículo 60 del Código de Convivencia ante denuncias al 911, el cual prevé multas, tareas comunitarias o arrestos por cobros ilegales. No obstante, el ministro remarcó que el abordaje estatal no será puramente punitivo, sino que se desplegarán mesas de asistencia en conjunto con los Ministerios de Políticas Sociales para contener los alarmantes cuadros de salud mental y adicciones detectados en las calles, ofreciendo alternativas de inserción laboral formal a quienes decidan regularizar su situación.
