La Municipalidad de Córdoba, mediante el Ente Municipal de Fiscalización y Control, desplegó un masivo operativo de inspección durante el fin de semana para ordenar la nocturnidad y fiscalizar espectáculos públicos. Las inspecciones, coordinadas junto a la Policía de la Provincia y la Guardia Urbana, arrojaron un saldo de 12 locales clausurados, 15 fiestas clandestinas desactivadas y más de 3.000 personas movilizadas en los distintos procedimientos.
Las cuadrillas reforzaron su presencia en corredores críticos como Nueva Córdoba, Güemes, Costanera y Alta Córdoba, respondiendo a denuncias vecinales al 103 por ruidos molestos y falta de seguridad. Entre los operativos más resonantes se destacó la clausura de un predio en Colinas del Cerro que congregaba a más de mil personas simulando ser un kiosco, y otro espacio en Alta Córdoba con 700 asistentes. En ambos lugares se constataron graves deficiencias de higiene, hacinamiento, presencia de menores de edad y venta de alcohol sin los permisos correspondientes.
En simultáneo, los inspectores labraron actas en locales gastronómicos de Barrio Güemes por realizar bailes con DJ en vivo no autorizados y desmantelaron puestos ilegales de parrillas que utilizaban garrafas en el espacio público. Desde el Palacio 6 de Julio recordaron que los comercios deben ajustarse estrictamente a las ordenanzas de convivencia ciudadana y seguridad vigentes, al tiempo que destacaron la correcta fiscalización de más de 120 eventos masivos que sí contaban con el aval técnico municipal.
