La ciudad de Cosquín se encuentra conmocionada tras la muerte de una niña de 4 años, quien fue atacada por un perro mestizo en un baldío colindante a su vivienda. La autopsia confirmó que la pequeña sufrió un shock hipovolémico debido a una herida fatal en el cuello. El hecho ocurrió sobre la calle Gerónico, en una zona transitada frente al cementerio local.
La fiscal Silvana Pen lidera la investigación, que presenta una complejidad legal particular: el animal es un perro callejero que «no tiene dueño», aunque era alimentado por vecinos de la zona. A diferencia de otros casos recientes con razas peligrosas, el ataque fue protagonizado por un mestizo dentro de una propiedad privada que no era la de la víctima. La Justicia busca determinar ahora si existe responsabilidad civil o penal por parte de los ocupantes del predio o del municipio en el control de animales en la vía pública.
Más allá del ataque, el caso destapó una cruda realidad social. Testimonios de vecinos indicaron que la niña vivía en un contexto de extrema vulnerabilidad y pobreza. Algunos residentes aseguraron haber visto a la menor sola en la vereda horas antes del fatal desenlace y afirmaron haber advertido previamente a las autoridades sobre la situación de desprotección en la que se encontraban la pequeña y sus hermanos.
