La fiscal Ingrid Vago ordenó el arresto de Omar Ludueña tras denuncias de sus hermanas de crianza. Desde el oficialismo analizan pedir la renuncia de la legisladora Alejandra Ferrero, mientras que el radicalismo rechaza las comparaciones.
La fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual de 2° Turno, Ingrid Vago, dispuso la detención de Omar Ludueña, empleado de planta permanente de la Legislatura de la Provincia de CórdobaHaz clic para abrir el panel lateral y obtener más información, acusado por presunto abuso sexual en perjuicio de dos hermanas de crianza. La detención se concretó el viernes por la tarde cuando el imputado se presentó en el Polo de la Mujer junto a su abogado defensor, Mario Rey, tras no encontrarse en su domicilio durante un operativo realizado al mediodía en el barrio Ejército Argentino.
La fiscalía imputó a Ludueña por «abuso sexual continuado en concurso ideal con el delito de promoción a la corrupción de menores calificada», basándose en hechos que habrían sucedido entre 2016 y 2017 a una de las hermanas cuando tenía 14 años, además de analizar una denuncia previa de su hermana mayor formalizada en agosto. Ante el avance de la causa, se desató un duro enfrentamiento en la Legislatura de la Provincia de CórdobaHaz clic para abrir el panel lateral y obtener más información: la bancada del Partido Justicialista, encabezada por Facundo Torres, cuestionó fuertemente a la legisladora radical Alejandra Ferrero —en cuya oficina prestaba tareas administrativas el detenido— y evaluó solicitar su renuncia, mientras que el jefe del bloque de la UCR, Matías Gvozdenovich, sostuvo que las autoridades radicales actuaron de inmediato poniéndose a disposición de la Justicia y descartó de plano cualquier equiparación con otros casos políticos.
