27 septiembre, 2026
adrian-ravier-vocero

Errores de comunicación, proyecciones económicas polémicas y roces con la prensa desgastan la figura del portavoz. Karina Milei y Lilia Lemoine sostienen su permanencia por falta de reemplazos.

El rol de Adrián Ravier como vocero presidencial atraviesa su momento más crítico dentro de la administración de La Libertad Avanza. Tras la saliente de Manuel Adorni por una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, la llegada de Ravier buscaba ordenar la agenda económica del Gobierno. Sin embargo, en los últimos diez días el propio presidente Javier Milei transmitió a su entorno más cercano de la Quinta de Olivos su creciente malestar y decepción con la labor del funcionario al frente del atril de la Casa Rosada.

Los principales detonantes del malestar oficial incluyen la reciente admisión del vocero sobre el desvío de fondos destinados a rutas nacionales hacia otros fines, lo que generó denuncias penales contra funcionarios del Ejecutivo. A ello se sumó su proyección mediática en el canal de streaming Carajo, donde vaticinó que la cotización del dólar podría alcanzar los $ 1800. A pesar del alejamiento de la mesa chica y la falta de respaldo por parte del estratega Santiago Caputo, Ravier mantiene el sostén de la secretaria general Karina Milei debido a las dificultades para encontrar un sustituto, así como la defensa pública de la diputada Lilia Lemoine. En tanto, Milei mantiene contacto frecuente con Adorni, a quien continúa defendiendo en el plano personal.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *