Carlos Beltrán, de 21 años, fue rescatado al borde de la muerte tras pasar horas retenido en una vivienda de barrio La Calera. Su familia denunció que sufrió mutilaciones y golpes generalizados por resistirse al robo de su celular. Hay cuatro detenidos.
Un brutal episodio de violencia criminal tiene conmocionada a la ciudad de Villa María. Un joven de 21 años, identificado como Carlos Beltrán, fue rescatado con graves secuelas tras haber permanecido secuestrado, golpeado y sometido a severas torturas físicas durante el pasado fin de semana. Mónica, la madre de la víctima, rompió el silencio en sede periodística y describió la escena del hallazgo como un cuadro «atroz». “Estaba en el fondo de la casa, en un charco de sangre, más muerto que vivo”, relató con profunda angustia.
El calvario de Beltrán comenzó el sábado por la noche cuando asistió a una celebración de cumpleaños y luego fue invitado a un domicilio particular en el barrio La Calera, inmueble que pertenecería a uno de los agresores. Tras perder todo rastro de su paradero durante la mañana del domingo, la alarma familiar se encendió pasado el mediodía, cuando vecinos del sector se acercaron corriendo a la vivienda de los Beltrán para advertirles que al joven lo tenían cautivo y que «lo daban por muerto ya». Un foco de incendio desatado de forma paralela en la propiedad bajo investigación terminó por destapar el horror ante la comunidad.
Los allegados de la víctima se trasladaron de inmediato al lugar y lograron rescatarlo en condiciones críticas. Según la denuncia pública de la madre, el detonante de la salvaje agresión habría sido el intento de robo del teléfono celular de Carlos. Al resistirse al asalto, un grupo de personas lo encerró y comenzó a atacarlo de forma sistemática. “Le cortaron los dedos, la cabeza, la cara toda desfigurada, todo el cuerpo con fierros le habían pegado”, detalló la mujer, quien además expuso que otros jóvenes del barrio intentaron interceder para liberarlo pero fueron amenazados de muerte por el líder del domicilio.
Actualmente, el joven se encuentra internado en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Regional Pasteur. Aunque su estado general es reservado y presenta severas secuelas psicológicas, los profesionales médicos indicaron que se encuentra estable bajo evaluación constante. La gravedad de los politraumatismos en la zona craneal demandará un prolongado proceso de recuperación asistida.
La respuesta judicial no se hizo esperar y el caso ya cuenta con cuatro personas detenidas. En las últimas horas, efectivos de la Dirección General de Investigaciones Criminales de la Policía de Córdoba cumplimentaron una serie de allanamientos ordenados por el magistrado interviniente. Los operativos culminaron con el arresto de tres hombres de 21, 26 y 36 años, quienes se sumaron a un primer sospechoso de 21 años apresado el mismo domingo. Todos permanecen imputados bajo los cargos de lesiones graves y privación ilegítima de la libertad calificada, mientras las autoridades analizan los cuatro teléfonos celulares secuestrados en los procedimientos para determinar si existen más partícipes en el hecho.
