El riocuartense destacó el gran clima humano que rodea a la Selección Argentina en el búnker mundialista. Celebró haber arrancado con el pie derecho de la mano de un Lionel Messi «superlativo», pero bajó las expectativas de cara al lunes: «Austria tiene una propuesta física y va a ser igual de complejo».
La Selección Argentina entrena con máxima concentración en suelo norteamericano pensando en lo que será el trascendental choque del próximo lunes ante Austria por la segunda fecha del Grupo J del Mundial 2026. En medio de los trabajos tácticos, el ídolo cordobés y mano derecha de Lionel Scaloni, Pablo César Aimar, rompió el hermetismo de la concentración y analizó las claves humanas y deportivas que sostienen el exitoso ciclo de la Albiceleste.
En una entrevista exclusiva otorgada a los canales oficiales de la FIFA, el Payasito se detuvo a elogiar la conducción del director técnico nacional y reveló cuál es la mayor virtud que le ve en el día a día. «Scaloni formó un gran equipo y un gran grupo de personas que van para el mismo lado. Conseguir eso es muy difícil, pero su gran virtud es transmitir seguridad y tranquilidad en los momentos de máxima exigencia», precisó el exengancha de River y Estudiantes de Río Cuarto.
Diferencias con Qatar y la amenaza física de Austria
El integrante del cuerpo técnico —que conforma el grupo de trabajo junto a Walter Samuel y Roberto Ayala— reconoció el alivio colectivo que significó la contundente victoria por 3-0 frente a Argelia en el debut en Kansas City, marcando un paralelismo directo con el traumático inicio de la Copa del Mundo pasada:
- Un arranque sin fantasmas: «Tenemos la alegría por haber empezado bien, algo que lamentablemente no nos pasó en el Mundial anterior (tras la derrota con Arabia Saudita). Hay tranquilidad, aunque en un Mundial nunca es del cien por ciento», admitió.
- El factor Messi: Aimar no escatimó en elogios para el capitán argentino tras su triplete en el debut, que lo consagró como el máximo artillero histórico de las citas mundialistas. «Es la confirmación de un nivel de un deportista superlativo», sentenció.
- El escollo europeo: Respecto al cruce del lunes a las 14:00 horas, advirtió que el seleccionado austríaco obligará a un desgaste radical. «Austria es un equipo durísimo. Tiene una propuesta diferente a la de Argelia, quizás con jugadores mucho más físicos, pero va a ser igual de complejo», analizó de cara a un partido que podría sellar el pasaporte argentino a los octavos de final.
Finalmente, Aimar ponderó el valor de la amistad que une a los miembros del cuerpo técnico como el verdadero combustible detrás del éxito deportivo, remarcando que en una convivencia tan larga el objetivo es «generar recuerdos lindos más allá de lo deportivo» porque, de lo contrario, «si el resultado no se da, sentís que perdiste 40 días de tu vida».
