28 junio, 2026
qFZunEmtX_1200x0__1

En medio de la causa judicial que investiga al jefe de Gabinete por presunto enriquecimiento ilícito, la fuerza liderada por Mauricio Macri endureció su postura. El diputado Fernando de Andreis afirmó que la continuidad del funcionario «le hace un daño infinito» a Javier Milei y en el Senado ya preparan una moción de censura.

La relación de alianza y convivencia legislativa entre el PRO y La Libertad Avanza atraviesa su hora más crítica. El partido amarillo decidió romper la tregua y acelerar a fondo para exigir la renuncia inmediata del jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, quien se encuentra cercado por una investigación de la justicia federal por los presuntos delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de activos.

Quien se encargó de corporizar el malestar del núcleo duro macrista fue el diputado nacional y secretario general del PRO, Fernando de Andreis. El legislador, uno de los hombres de máxima confianza de Mauricio Macri, lanzó duras declaraciones radiales en las que descalificó las aptitudes técnicas del funcionario para coordinar los ministerios. «Claramente Adorni no tenía las cualidades para ser jefe de Gabinete; lo ideal es que se vaya, no debería pasar un día más en el cargo», disparó, advirtiendo que su permanencia desgasta la figura de Javier Milei y daña los objetivos de la gestión.

El conflicto no se quedará en el plano discursivo, sino que el PRO ya diseña una estrategia de pinzas en el Congreso de la Nación para forzar la salida del ministro coordinador si la Casa Rosada insiste en sostenerlo:

  • En la Cámara de Diputados: De Andreis anticipó que el bloque no descarta impulsar un pedido de interpelación formal para obligar al funcionario a rendir cuentas en el recinto de manera presencial.
  • En el Senado de la Nación: El panorama es aún más complejo. Adorni tiene agendada su presentación constitucional para el próximo 2 de julio. El senador del PRO, Carlos Goerling, adelantó de forma orgánica que si las explicaciones de Adorni ante las preguntas de la oposición no son lo suficientemente sólidas, la bancada activará los mecanismos parlamentarios para promover una moción de censura o un pedido formal de remoción.

Desde el entorno presidencial intentan contener los daños y encapsular la crisis, argumentando que las acusaciones judiciales forman parte de una maniobra política de desgaste. Sin embargo, los estrategas de Balcarce 50 toman nota del drástico cambio de postura del PRO, que ya mira de reojo el armado electoral con vistas a las elecciones legislativas y los comicios presidenciales, bajo la premisa de que «lo mejor es alternar entre quienes piensan parecido» pero marcando una frontera ética tajante frente a las causas de corrupción.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *